Incontinencia anal

INCONTINENCIA ANAL: UN PROBLEMA FRECUENTE… CON SOLUCIÓN

Alrededor del 50% de las mujeres que han tenido al menos un parto vaginal, puede presentar un descenso del suelo pélvico; no obstante, sólo el 10-20% de ellas, presentará síntomas.

De los problemas relacionados con la debilidad del suelo de la pelvis, la incontinencia urinaria es la patología más frecuente, sin embargo, la incontinencia fecal es, probablemente, la patología más invalidante ya que puede provocar serias limitaciones físicas, problemas psicológicos, rechazo social, aislamiento e importante empeoramiento de la calidad de vida.

¿Es un problema común?

La prevalencia de incontinencia anal severa o leve (incluida la incontinencia a gases) en la población adulta oscila entre el 11 y el 15%.

La incidencia aumenta con la edad: los síntomas de incontinencia anal leve o moderada pueden afectar alrededor del 7% da las mujeres en la tercera década de vida y hasta un 22% de la población femenina en la sexta década.

En el área metropolitana de Barcelona, la prevalencia de incontinencia fecal, en personas de más de 65 años, se estima cerca del 10%. La presencia de incontinencia anal aislada o asociada a incontinencia urinaria, es frecuente en las pacientes con prolapso de los órganos pélvicos (recto, útero y vejiga).

¿Cuáles son las causas?

La causa principal en el sexo femenino hay que buscarla en los partos, especialmente cuando ha habido multiparidad y en caso de partos difíciles, prolongados o instrumentados. Otras causas frecuentes son la cirugía anal y la cirugía rectal por patología oncológica.

En pasado, la consulta médica por incontinencia anal era poco frecuente por pudor, vergüenza o por convicción de que fuese una consecuencia sin solución de los partos o de la edad avanzada: hoy en día, el deseo de una vida de buena calidad, hace que las pacientes de cualquier edad, se animen más fácilmente a comunicar al médico su problema y soliciten tratamiento.

¿Existen tratamientos eficaces?

El mensaje más importante de este artículo es que la incontinencia anal tiene solución y su tratamiento dependerá de la causa y de la gravedad de los síntomas: la rehabilitación esfinteriana y del suelo pélvico, junto con medidas dietéticas y farmacológicas, son los tratamientos de primera línea en la mayor parte de las pacientes y en ausencia de alteraciones estructurales importantes. La reparación quirúrgica de los esfínteres anales está indicada en los casos que exista una lesión muscular bien definida.

El implante de prótesis o material de relleno endoanal puede mejorar la incontinencia leve o moderada, mientras que para casos más graves, o cuando no han funcionado otros tratamientos, se suele recurrir a la Neuromodulación de Raíces Sacras: este tratamiento puede mejorar también la incontinencia urinaria y es una buena opción para incontinencia mixta. Consiste en implantar en la nalga un marcapaso que estimula un nervio que controla la función defecatoria, urinaria y genital.

Un saludo amigas, espero que esta introducción al problema de la incontinencia fecal haya sido de vuestro interés y quizás de ayuda.

 

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